Nosotras vamos hablar del cambio de colegio de la Inmaculada a los Agustinos.
Cuando acabó el curso, tuvimos que tomar la decisión de a qué colegio irnos a estudiar bachillerato; era una decisión bastante difícil ya que muchas de nosotras nos íbamos a separar y no volver a estar juntas después de haberlo estado prácticamente toda nuestra vida. La mayoría eligió ir al Instituto Camoens y otras, una gran minoría, decidimos venirnos a los Agustinos. No nos va nada mal, y tenemos una buena base gracias a nuestro colegio La Inmaculada. Cuando hablamos de él todavía lo consideramos como nuestro ya que como ya hemos dicho, hemos pasado cerca de trece años metidas en él.
Al empezar este curso, el primer día, tuvimos que venir a recoger el horario escolar. Vimos a todos nuestros nuevos compañeros, nuestra nueva clase, nuevos profesores, en fin... todo lo que te puedes encontrar cuando se llega a un nuevo colegio. Estábamos muy nerviosas y sobre todo ese primer día de clase que no sabíamos como iba a ser la forma de trabajar de cada nuevo profesor, nos considerábamos las "novatas", y para llegar a no sentirnos como tal, teníamos que familiarizarnos con todas y cada una de las cosas. Un gran problema que nos planteábamos nada mas llegar, fue la convivencia con los niños. Nosotras nunca habíamos estado en clase con niños y no sabíamos como iba a ser la experiencia. Pero pasado el tiempo, y estos dos trimestres atrás, nos va demasiado bien con cada uno de ellos, nos aceptaron perfectamente y ahora ya nos consideramos parte de este colegio.
Otro gran cambio al llegar, fue el dejar el uniforme atrás y empezar todos los días a escoger un nuevo conjunto para venir al colegio. Al principio nos pareció mucho mejor porque el uniforme llegó un momento en el que nos cansó y terminamos muy hartas de él, pero en estos momentos pasado ya el tiempo, nos ponemos a pensar y es preferible un uniforme debido a que no tienes que perder un segundo para elegir que ropa te vas a poner al siguiente día. Pero bueno, ya estamos totalmente acostumbradas a esto y no nos parece tan mal del todo ya que puedes ir a tu gusto y sin ir con una prenda de ropa que no te guste, como es el uniforme.
Nosotras aconsejaríamos que todos los cursos de 4.º de ESO de la Inmaculada que están por llegar, vinieran a este colegio ya que por todo lo que hemos dicho, la mayoría son ventajas, y que ese pequeño "miedo" a todo lo nuevo, se pasa durante la primera semana de tu estancia aquí.
De todas maneras, el colegio la Inmaculada, para mantener el contacto con él y con todas nuestras ex compañeras del colegio, han formado un especie de taller llamado JCEM para reunirnos todas, tanto compañeras como profesores, una vez al mes. Eso nos pareció perfecto porque nos dimos cuenta de que lo que verdaderamente pretende nuestro colegio es que no perdamos nuestras amistades y que nos acordemos, si no es siempre, al menos los dos años que nos quedan aquí en Ceuta de él.
Desde nuestra experiencia en este curso 1º de Bachillerato, al fin y al cabo este cambio no ha sido tan grande porque consideramos que es un colegio en el que desde el principio te sientes bastante a gusto y el compañerismo es muy bueno.
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